miércoles, 11 de abril de 2012

>>>>>>>>>Las cosas que nadie debe ver

Tras un largo peregrinar, las almas llegaron al filo del abismo. Una a una tomó su luz, su ofrenda.

Una larga serpiente luminosa, creada con llamas les señalo el nuevo camino: un puente colgante, roto; más viejo que lo más viejo.

Temerosas, las almas se cubrieron los ojos; unidas, cruzaban el puente, iluminando las sombras, descubriendo que el abismo no existía.

Los ángeles, corruptos, tomaban las ofrendas, las devoraban glotones, frente a todos, ensuciándose la boca, tirando los restos.

Al comer cantaban, letanías llovían por doquier.

JRhemmy

No hay comentarios:

Publicar un comentario